Con frecuencia, pensamos que crear un nuevo producto digital es seguir un proceso con etapas claramente definidas y ordenadas. La realidad es muy diferente y en este post te explicamos cómo puedes seguir este proceso.

En esta ocasión hablaremos de los siguientes puntos:

Una de las cosas más difíciles del proceso de diseño de productos digitales es poner orden a todas las ideas y conceptos que surgen en el camino y asegurarse de que todos los ángulos necesarios para el éxito del producto estén cubiertos.

Es por eso que hemos diseñado esta matriz de creación de productos digitales, que te puede ayudar a empezar con pie firme tu búsqueda de ideas, a elaborar tu estrategia de producto y a tener un mejor control de tu proyecto digital.

El diseño como un proceso no lineal

Con frecuencia, cuando hablamos de la creación de un nuevo producto, pensamos que se trata de un proceso con etapas claramente definidas y ordenadas, como la identificación de una necesidad insatisfecha, la búsqueda y el diseño de una solución apropiada, el análisis del mercado y su potencial de negocio, el desarrollo de prototipos y pruebas de concepto, hasta llegar a la etapa final de producción y distribución.

Si bien todas estas tareas son necesarias e importantes, cuando hablamos de un producto digital, no necesariamente vamos a atenderlas en ese orden.

Del mismo modo, el proceso es iterativo y puede requerir regresar varias veces a una misma parte para hacer revisiones, modificaciones y variaciones.

Esto puede hacer mucho más complicado todo el proceso, sobre todo porque incrementa el margen de error y las posibilidades de que no todas las decisiones se tomen oportunamente.

Finalmente, los errores de diseño por falta de orden o alineamiento entre los distintos aspectos pueden terminar limitando gravemente las posibilidades de éxito del nuevo producto.

Matriz de creación de productos digitales

Puedes utilizar esta matriz para:

Encontrar el mejor punto de partida para desarrollar tu idea de producto.

Organizar todas las ideas que surjan durante las sesiones de trabajo, brainstorming, design thinking y otros espacios creativos.

Tener un checklist claro para hacer realidad tu proyecto.

La matriz nos permite analizar la relación entre ocho aspectos necesarios para el diseño de un nuevo producto digital, desde dos ámbitos o perspectivas: la estrategia y la ejecución.

Estrategia:

Propósito: Se refiere a los objetivos que buscamos alcanzar.

Método: Se refiere a la manera como lograremos nuestros objetivos.

Personas: Se refiere a quienes utilizarán nuestro producto.

Ecosistema: Se refiere al contexto, al mercado y al rol que nuestro producto juega en él.

Ejecución:

Modelo de negocio: Se refiere a todas las iniciativas de generación de ingresos y rentabilidad del producto.

Funcionalidad: Se refiere a todas las consideraciones técnicas que permiten el funcionamiento adecuado del producto.

Motivación: Se refiere a los diferentes factores que estimulan conductas y condiciones relevantes para nuestro producto.

Producto: Se refiere al resultado final del proceso y a la capa que será la más visible de este una vez que haya sido lanzado al mercado.

La combinación de estos ocho factores da lugar a dieciséis grados de definición de producto o, dicho de otra forma, dieciséis tareas que debemos realizar par que nuestro producto digital esté completo:

MATRIZ CREACION PRODUCTOS DIGITALES
Matriz de Creación de Productos Digitales. ®Javier Kudo, Technologist Media (2017)

Si bien estas dieciséis combinaciones pueden resultar un tanto abrumadoras, no debemos tomarlas como tareas que debemos hacer en una sola sesión de trabajo o de manera consecutiva inmediata.

Lo más importante es encontrar el punto de partida adecuado para quien está llevando a cabo el diseño del producto, para luego seleccionar el orden en el que cada punto será atendido.

Para eso, consideremos en qué medida la información que tenemos nos permite tener más claridad respecto a cada una de las definiciones que buscamos y quedémonos con las que nos resulte más fácil trabajar:

Propósito + Modelo de negocio = ServicioSe refiere a la definición de la propuesta de valor con la que esperamos obtener una rentabilidad sostenible y con potencial de crecimiento significativo.


Propósito + Funcionalidad = Usos posibles: Este ejercicio requiere que hagamos una lista de todos los usos que se nos ocurran que se podríamos darle al producto y a sus partes.


Propósito + Motivación = Oportunidad Inmediata: Esta definición busca aclarar cuál es la demanda o necesidad principal que podemos satisfacer con nuestro producto.


Propósito + Producto = Solución al problema: Esta definición es la respuesta ante la necesidad encontrada o el uso principal que esperamos que se le de al producto que estamos diseñando.


Método + Modelo de negocio = Estrategia de monetización: Esta es la definición que nos permite trazar todas las fuentes de ingresos posibles para el producto así como las estrategias de distribución, precio y ventas.


Método + Funcionalidad = UX/UI: Esta definición es la que establece cómo debe ser la experiencia del usuario con el producto y cómo el diseño refleja los atributos del mismo.


Método + Motivación = Eliminación de barreras: Esta definición nos permite identificar cuáles son los puntos de tensión que generan la necesidad que buscamos atender o que dificultan la adopción o preferencia de nuestro producto o de productos similares.


Método + Producto = Atributos fundamentales: Se trata de la lista de características que necesitamos que el producto tenga para cumplir con (o superar) las expectativas de quienes lo utilizarán.


Personas + Modelo de negocio = Audiencia/Clientes: Se trata del conocimiento que podemos y que necesitamos tener acerca de nuestra audiencia y nuestros clientes. Incluye todos los data points que nos permiten identificarlos, medir su comportamiento e identificar sus necesidades.


Personas+Funcionalidad=Conductas: Se trata de un mapa o lista de acciones clave, decisiones y comportamientos que queremos que nuestros usuarios tengan.


Personas+Motivación=Fidelización: Se trata de los mecanismos que podemos implementar para asegurar la lealtad de nuestros usuarios.


Personas+Producto=Identidad: Se trata de la personalidad y presentación que queremos darle al producto como marca y cómo la hacemos consistente en todos los espacios posibles.


Ecosistema+Modelo de negocio=Análisis de mercado/Potencial de negocio: Se trata del conocimiento que tenemos acerca de lo que está pasando en el entorno y el impacto que nuestra idea de producto podría tener en él.


Ecosistema+Funcionalidad=Servicios transversales/Integraciones: Esta definición tiene lugar cuando empezamos a relacionar más de un producto para compartir recursos, sea a nivel de intercambio de información para la mejora de procesos o del uso de servicios comunes para el incremento de la eficiencia operativa y reducción de costos.


Ecosistema+Motivación=Otras necesidades insatisfechas: Se trata de la identificación de necesidades de nuestros usuarios que nuestra idea de producto no tiene necesariamente que atender directamente, pero que podrían ser satisfechas con nuevas ideas de producto que se sumen al ecosistema.


Ecosistema+Producto=Portafolio: Se trata del conjunto de productos que queremos sumar al ecosistema bajo un mismo paraguas corporativo o bajo una misma marca. Nos permite tener un mapa de expansión tanto a nivel de desarrollo de producto como a nivel de estrategia de fusiones y adquisiciones.


Elaborando un plan de trabajo

Una vez que hayas seleccionado el punto de partida más adecuado, trabaja con tu equipo hasta completar la definición elegida.

Las ideas y conceptos a los que llegues pueden clasificarse en dos categorías: información y preguntas.

La información se compone por todas aquellas decisiones que hayas tomado respecto al producto que excluyen ciertas rutas de acción, así como las nuevas opciones que traigan consigo.

Asimismo, cualquier dato o conocimiento obtenido o generado antes o durante el trabajo forma parte de la categoría «información».

Las preguntas son todas aquellas dudas o decisiones que aún no puedes tomar por falta de información.

La idea es que conforme sigas trabajando en el resto de definiciones, logres obtener suficiente información para responder la cantidad necesaria de preguntas para completar la matriz.

No es necesario (tal vez no sea posible si quiera) responder todas las preguntas.

Es más, incluso podríamos asegurar que dejar preguntas sin responder es importante para la evolución del producto.

Como mencionamos al inicio, el proceso nos lleva a revisitar definiciones conforme contamos con más información y preguntas, lo que podría llevarnos a reconsiderar decisiones, eliminar dudas o replantear prioridades.

Sin embargo, la matriz nos ayuda a poner en perspectiva todo nuestro trabajo y a llevar un orden claro en medio del proceso creativo.

El resultado final

Al completar la matriz podrás elaborar una síntesis de producto que sonará a algo como:

«Quiero crear

(¿Qué?: una web/ una aplicación móvil/ una serie web/etc.) 

para que

(¿Quién?: consumidor/ usuario/ cliente)

pueda… 

(¿Cómo?: hacer/ conectar/ comparar/ calcular/ mostrar/ etc.)

 para

(¿Por qué?: encontrar/ mejorar/ comprar/ vender/ etc.)«.

A simple vista, la síntesis oculta todo el proceso que hubo detrás y hasta incluso podríamos intentar llegar a ella sin usar la matriz y obtener un resultado similar.

Sin embargo, esta síntesis no es el producto en sí.

El proceso por que el que pasamos es lo que nos permite tener el sustento que le da sentido a esa abstracción.

Eso nos ayuda a planificar el resto de acciones y tareas necesarias para ejecutar nuestro proyecto con éxito y tener una guía clara de los pasos que podemos tomar.

Ahora piensa en tus proyectos y necesidades:

¿Por dónde podrías empezar en la matriz?

¿Qué información ya tienes disponible?

¿Tienes alguna idea de producto digital que te gustaría desarrollar?

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